ANEXO      I  I  I

 

Tumbas Para Dioses Vivientes

En sus orígenes Egipto fue un conjunto de asentamientos a lo largo del valle del Nilo, relacionados entre sí. Con el tiempo se formaron los dos reinos del Alto y el Bajo Egipto, según su posición en el curso del Nilo. Entre los años 3100 y 2700 aC, estos dos reinos se unificaron bajo un solo rey, que tenía su palacio en Heliópolis, cerca de donde se asienta El Cairo.
Los reyes egipcios se auto consideraban dioses vivientes que algún día abandonarían la Tierra para reunirse con los demás dioses, en especial con Ra, que recorría cada día el cielo en su llameante «barca de los millones de años», para después atravesar las peligrosas tinieblas del más allá por la noche. Como preparación para la otra vida, los reyes se hacían construir residencias en el límite de la meseta desértica, situadas estratégicamente entre el río, fuente de vida, y el horizonte occidental, siguiendo el ocultamiento del sol cada anochecer.
En un principio, estas «casas de la muerte» semejaban verdaderos palacios, con salones públicos y almacenes. A su alrededor había residencias funerarias más pequeñas para cortesanos, que seguirían sirviendo al rey cuando también a ellos les llegase su hora. Pero en el periodo posterior a 2700 A.c.., el rey Zoser construyó la pirámide escalonada de Saqqara, al sur de Gizeh. Es posible que esta primera pirámide escalonada representara, literalmente, una escalera hacia el cielo. Los reyes que le sucedieron desarrollaron la pirámide de caras lisas que alcanzaron su esplendor con Keops, Kefrén y Mikerinos. Así pues, el gran periodo de construcción de las pirámides abarca todo el imperio antiguo (c 2700-2200 A.c., aproximadamente), y la Gran Pirámide debió quedar acabada hacia el 2500 AC.
En épocas posteriores, los reyes construyeron grandes templos, tumbas en el Valle de los Reyes, donde estaba enterrado Tut Anj Amón, y edificaron pequeñas pirámides de ladrillo con fachadas de piedra; pero la Gran Pirámide de Gizeh, Ajet Jufui (El Esplendor de Jufui), es la más gigantesca de todas ellas.

  Una Obra Extraordinaria

La Meseta de Gizeh, donde se aprecian al fondo las pirámides y a media distancia, la Gran Esfinge.

¿Cómo consiguieron los antiguos egipcios montar el inmenso entramado de bloques que componen el edificio, que ocupa una superficie de 5,3 ha y parece incorporar complicadas fórmulas matemáticas? A diferencia de lo que sucede con otros aspectos de la antigua cultura egipcia, no existen datos contemporáneos que ayuden a resolver esta interrogante. Los arquitectos debían tener amplios conocimientos científicos, porque las medidas y las proporciones de la pirámide muestran una exactitud asombrosa. Sus cuatro caras están orientadas hacia los cuatro puntos cardinales, con un error inferior a una décima de grado. Las longitudes de la cara más larga y la más corta difieren en menos de 20 cm. El pavimento que rodea la Gran Pirámide está perfectamente nivelado. Esta precisión hubo de ser lograda con medios muy sencillos, utilizándose las posiciones del Sol y las estrellas para las alineaciones, y quizá niveles de agua para definir las horizontales. Pero el modo con que se consiguió construirla es mera conjetura.
Toda la piedra del núcleo de la pirámide procede de la meseta de Gizeh. En una de las canteras empleadas se encuentra la Esfinge, posiblemente una representación del rey Kefrén. Las piedras del revestimiento externo proceden de canteras de la orilla oriental del Nilo. La mayor parte de estas piedras externas han sido arrancadas, habiéndoselas utilizado en otras obras, que incluyen algunos edificios de El Cairo. El granito usado para las cámaras interiores procede de Asuán, a 800 km Nilo arriba. De principio a fin, la construcción de la Gran Pirámide debió insumir 20 o 30 años. Durante este tiempo tuvo ocupados de manera continua a unos 4.000 esclavos porteadores y constructores, que partían piedras y supervisaban su instalación. Con toda seguridad, muchos miles más acudían a colaborar cada año, durante los meses en que el Nilo se desbordaba y resultaba imposible trabajar la tierra. Esto suponía que había que organizar, alojar y alimentar a un enorme número de personas. Existe la posibilidad de que éstos hicieran huelgas, porque se ha hallado un informe de la construcción de una tumba posterior, según el cual los operarios se negaron a coger sus herramientas por no haber recibido el pan y las cebollas prometidas.

              

El Interior De La Gran Pirámide

A diferencia de las demás pirámides del antiguo Egipto, la Gran Pirámide tiene pasadizos y cámaras interiores a considerable altura. Una entrada, situada exactamente sobre el centro de la base de la cara norte, conduce a un pequeño pasadizo que desciende hasta una cámara excavada en la roca en que se asienta la pirámide. De este pasadizo se desprende otro que asciende, primero, hasta una pequeña cámara denominada de la Reina, y después hasta la Gran Galería, un corredor inclinado de 47,5 m de longitud y 8,5 de altura. A su vez, la Gran Galería lleva a una cámara mayor, o del Rey, que contiene una especie de sarcófago.
El interior de la pirámide permaneció intacto durante 3.000 años. Y cuando Abdullah al Mamun y sus hombres descubrieron una entrada en el año 820 DC, encontraron que el pasaje ascendente estaba bloqueado por grandes losas de granito. Después de abrirse camino, penetraron hasta la Cámara del Rey, para encontrar el sarcófago vacío.
Hasta ahora, se ignora el objetivo de la construcción de la Gran Pirámide. Si no se trataba de una tumba destinada a alojar el cuerpo del rey Keops, ¿qué era? ¿Quién bloqueó el pasadizo, cuándo y por qué? Dado que parece imposible responder a estas preguntas con un mínimo grado de certidumbre, los inclinados a la especulación mística han ofrecido sus propias respuestas.
En cierto sentido, la Gran Pirámide es un monumento al hecho de que pudiera existir una burocracia eficaz hace más de 4.500 años. Contables, agricultores, constructores, políticos, etc., pueden contemplar la Gran Pirámide con el mismo temor reverencial que los místicos. Al fin y al cabo, es la única de las siete maravillas del mundo antiguo que ha sobrevivido hasta nuestros días.

 

LA CONEXIÓN    ESTELAR

En 1983 el escritor y egiptólogo Ing. Robert Bauval (coautor junto a Adrian Gilbert y Graham Hancock de El Misterio de Orión y Guardián del Génesis respectivamente, y autor del libro La Cámara Secreta) informaba sobre la Teoría de la Correlación de Orión y la Pirámide de Kheops.
Ya los Drs. Virginia Trimble y Alexander Badawi habían demostrado que el canal Sur de la Cámara del Rey había sido orientado hacia el Cinturón de Orión, el "alma" de Osiris.
En 1986 R. Bauval descubre que el Canal Sur de la Cámara de la Reina estaba orientado hacia la estrella Sirio, identificada como la hermana y esposa de Osiris, la diosa Isis, quien hizo su aparición en los cielos de este lugar hacia el 10.500 A.C., según los estudios astronómicos.
La relación entre las estrellas del Cinturón de Orión (Zeta, Epsilon y Delta Orionis) era evidente. Una conexión astronómica y estelar existía.
Bauval encontró además características similares entre las tres estrellas del Cinturón de Orión y las tres Pirámides.
He aquí el esquema en sus partes principales:

CINTURÓN DE ORIÓN  --   PIRÁMIDES DE GIZEH


- Las tres estrellas están alineadas en dirección sudoeste mientras cruzan el meridiano.
- Las tres Pirámides están alineadas en dirección sudoeste orientados al meridiano
- La estrella más alta Delta Orionis, está ligeramente desviada hacia el este de la diagonal que proyectan las otras dos estrellas.
- La Pirámide del Sur, Micerinos está ligeramente separada hacia el este con respecto a la línea diagonal proyectado por las otras dos pirámides.
- Delta Orionis es también mucho menos brillante que las otras dos estrellas, las cuales son de una magnitud muy similar (magn. 2.20, comparado con 1.70 y 1.79).
- La Pirámide de Micerinos es también mucho más pequeña que las otras dos pirámides las cuales son de una altura muy parecida (65 metros comparado con 147 y 143 metros).
- La estrella del centro, Epsilon se encuentra casi equidistante a las otras dos estrellas.
- La Pirámide del medio, la de Kefrén, es casi equidistante a las otras dos pirámides.


Fotografía de la Constelación de Orión (Celestial Handbook, Robert Burnham Jr., Dover Publications.), y vista aérea de las Pirámides de Gizeh.
Para el Ing. Robert Bauval existe una relación de alineación astronómica entre ambas, entre la imagen del cielo y la imagen de la Tierra en Gizeh durante el año 10.500 A.C.


En los "Textos de las Pirámides" la "Vía de Agua Sinuosa" era visto como el homólogo celeste del Nilo.
La sinuosidad del Río Nilo describe perfectamente los movimientos de la Vía Láctea con respecto a la Tierra. Más aún, la alineación sudoeste de las tres estrellas relativo al eje de la Vía Láctea cuadra con el alineamiento sudoeste de las tres Pirámides relativo al eje del Nilo. También es sorprendente que la distancia de las estrellas con respecto al eje de la Vía Láctea cuadra -en igual escala- con la distancia de las pirámides con respecto al eje del Nilo.
Para Robert Bauval estos son elementos sólidos que indican una relación directa entre el Cinturón de Orión y las Pirámides de Gizeh.
La posición de estas estrellas con los canales de la Gran Pirámide apuntan directamente al año 10.500 A.C., la misma fecha estimada de edad para la Esfinge, en la "Era del León".
La relación existe, no puede negarse que hay una correlación entre la imagen del cielo y la imagen de la Tierra en Gizeh para la época del 10.500 A.C., fecha dada a través del software especialmente diseñado para el movimiento de las estrellas denominado SkyGlobe.
Diversos factores se interrelacionan en esa fecha para conmemorar "el tiempo primigenio".
En el 2.500 A.C. el canal Sur de la Cámara del Rey apuntaba a Zeta Orionis, la estrella más baja del Cinturón de Orión.
Utilizando el software citado se comprobó que el punto bajo se alcanzó hacia el 10.500 A.C. cuando el Cinturón de Orión se encontraba a unos 10 grados por encima del horizonte.
En el 2.500 A.C. el ángulo de las tres estrellas del Cinturón de Orión eran de unos 73 grados con el meridiano, sin embargo el ángulo de las tres pirámides era de 45 grados.
Para el año 10.500 A.C. el ángulo de las estrellas de Orión eran muy próximos a los 45 grados.


La relación se repetía.
También en la Esfinge se comprobaba la relación de alineación astronómica. Entre sus patas existe una inscripción que dice "el lugar del tiempo primigenio".
La Esfinge mira al Este, lugar donde el Sol se levanta cada mañana.
La estrella Zeta Orionis del Cinturón de Orión cruzó el meridiano en el 10.500 A.C., lo que significa que el punto vernal (lugar que ocupa el Sol en el cielo en los equinoccios) estaba sobre el horizonte justo en el Este, en perfecta alineación con la Esfinge.
Asímismo, la constelación zodiacal de Leo estaba localizado hacia el este.
Sin duda alguna, la Esfinge estaba apuntando hacia el Cinturón de Orión en el año 10.500 A.C. cuando se encontraba en su punto más bajo en el meridiano sur en plena Era del León.
Para el escritor y egiptólogo Robert Bauval todos estos datos no pueden ser atribuídos a la "casualidad". Son demasiados los factores que se interrelacionan entre sí. Nos dice en "La Cámara Secreta": "Existe y sigo convencido de que los antiguos que diseñaron Gizeh intentaron fijar una fecha para conmemorar el 'tiempo primigenio' o la 'Edad de Osiris' y que esta fecha fue alrededor del 10.500 A.C.".


Hoy sabemos que todo lo que existe en la meseta de Gizeh, Pirámides y Esfinge nos describe el Universo tal y como lo vieron sus constructores.
El año 10.500 A.C. y más atrás aún según otros estudios científicos, nos marcan el inicio de una civilización perdida que nos dejaron sus huellas a través de sus monumentos y escritos, certificando la relación estelar con el Hombre de aquellas épocas, verdaderos profesionales en Arquitectura, Astronomía y Tecnología.
Protagonistas vivas, la Esfinge, las Pirámides de Kheops, Kefrén y Micerinos (o Khufu, Khafre y Menkaure) son testigos de varias civilizaciones, una perdida en la noche de los tiempos, junto a la faraónica, la griega, la romana y quizás también puedan ver la nuestra ...


Correlación a una misma escala de la dirección suroeste de las pirámides con respecto al eje de la correlación del Nilo al eje X-X´del Cinturón de Orión, con respecto al eje de la Vía Láctea.
("La Cámara Secreta", Robert Bauval)


Erase una vez... un pueblo... una nación... una cultura o tal vez fue una civilización  extraterrestre que reencarno en un lugar de este planeta llamado el Valle del Nilo. Sí, digo extraterrestre porque hoy con nuestra avanzada tecnología descubrimos cada día los misterios que envuelven a las pirámides, no solamente sus poderosas construcciones que han resistido firmes el paso de los milenios, sino sus entresijos, su magia, sus características medidas, orientación este-oeste y norte sur, todas ellas están construidas en el margen izquierdo del río Nilo mirando hacia oriente. ¿Cómo se pudo orientar la pirámide con material tan elemental?. ¿Conocían ellos la constelación de Orión?, Parece que si, pero también la estrella polar, ya que los canales tanto del rey como de la reina están orientados hacia ambos sitios con gran precisión si no ¿a qué obedece la tremenda fascinación que Egipto ejerce sobre nosotros?. No hay duda, hay un buen puñado de motivos para ello: sabiduría, ciencia oculta, alquimia, medicina, magia, rituales, iniciaciones, religión, organización social y  política. ¿Podemos agregar que conocían el uranio?. Un equipo de físicos nucleares del Centro  de Cakridge después de analizar algunos materiales procedentes de la tumba de Tutankamón así lo comunican dando la posibilidad de una nueva hipótesis. No nos olvidemos de Moisés, los portadores y personal que entraban y salían del Arca de la Alianza tenia unos trajes especiales, y tenían que lavarlos a su salida, la gente que entraba en ella eran unos pocos escogidos, entre otras cosas.

 

   

 

Si observamos en el sentido matemático la pirámide, la base cuadrada mide 232,666 metros de lado, la superficie edificada 53.000 metros cuadrados y una altura aproximada de 149 metros, el peso aproximado es de 5.955.000 toneladas. Estas medidas fueron tomadas por el ingeniero ingles Taylor y posteriormente confirmadas por los arqueólogos Bevendeli, Piazzi, Smith, Moreaux y Noetling. Esta seria la formula matemática, pero si la trasladamos a la cábala y dividimos el lado base por la mitad de la altura se obtiene 3.141.159, es el número x, que es la relación constante entre la circunferencia y su diámetro. Circunstancialmente los meridianos y los paralelos que determinan su posición en la tierra, son los de mayor longitud, esto quiere decir que esta asentada en el “punto central” de la superficie de la tierra. ¿Es causalidad? O ¿intencionalidad? ¿Sigue quedando duda de lo avanzado de esta civilización?.

Mas todavía, dividiendo la base de la pirámide por 365,2522 lo que equivale al número de días del año, se obtiene 63,7 cm cifra  idéntica a la diezmillonésima parte de la mitad del diámetro de la tierra, dividiendo luego 63,7 por 25 el resultado es 2,548 cm, exactamente una pulgada, que equivale a una quinientomillonésima parte de la longitud del eje de la tierra también la distancia que hay entre la tierra y el sol son 149 millones de Km., los mismos que tiene de altura la pirámide, aun quedan mas cosas, la pirámide pesa 5.955.000 toneladas; el peso de la tierra es un múltiplo exacto de él; trazando un meridiano en el punto de la pirámide, las superficies secas del globo quedan divididas en dos partes iguales.

 

También se ha podido observar que la sombra que proyecta la pirámide marca con exactitud matemática las fechas de los equinoccios de primavera y otoño igual que los solsticios de invierno y verano, para finalizar estas casualidades el recorrido de la tierra en su órbita en las 24 horas son de 100.000.000.000 de pulgadas. Multiplicando esta longitud por los 365 días se obtiene la longitud completa de la órbita terrestre al rededor del sol, la distancia que hay de la pirámide al polo norte es la misma que entre la pirámide y el centro de la tierra. ...

                                           

 Para cerrar tantos misterios que encierran estas moles de granito ,estamos a la espera de que regresen sus verdaderos constructores,  quizás jamás veamos ese acontecimiento maravilloso, pero eso no indica que habrá un mañana no muy lejano  en que  futuras generaciones podrán resolver el enigma de las Pirámides. Ya sabes :

 

EL  HOMBRE TEME  AL TIEMPO  PERO  EL TIEMPO TEME  A LAS  PIRÁMIDES ...